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DIAMANTES SANGRIENTOS
Un diamante es para
siempre...... Pero no sólo eso.
Además de su eternidad, de su valor y de su belleza, hay
varios hechos que conviene saber, esencialmente que la industria que se deriva
de los diamantes emplea, directa o indirectamente, a más de diez millones de
personas en el mundo, que el 65% de los diamantes de todo el mundo procede de
países de Africa, que el 99% de los diamantes que circulan en el mundo tiene un
origen lícito, esto es, de zonas que respetan el Proceso Kimberley, y que España
forma parte del Sistema o Proceso Kimberley con intervención activa del sector
joyero español en el año 2001 a tal fin.
¿Qué son los
diamantes de conflicto?
Son diamantes “en bruto”, no
pulidos, no tallados, procedentes de lugares en los que estos diamantes, al
igual que todo lo que tiene valor intrínseco, han servido para la financiación
de guerras o conflictos armados, principalmente en países de Africa a finales de
los años 90. En la actualidad está en vigor el Sistema de Certificación
Kimberley que controla la procedencia de los diamantes. Toda la regulación legal
al respecto establece su característica de diamantes “ en bruto” (Reglamento CE
2368/2002 del Consejo, de 20 de diciembre de 2002, por el que se aplica el
sistema de certificación del Proceso Kimberley para el comercio internacional de
diamantes en bruto y Orden EHA/1646/2005, de 31 de mayo, por la que se
establecen determinadas normas sobre importación y exportación de diamantes en
bruto a efectos de la aplicación del Sistema Internacional de Certificación del
Proceso Kimberley).
Diamantes de conflicto o Diamantes para el
bienestar
Sólo hay diamantes únicos y
bellos, no depende de ellos la capacidad de hacer el bien o el mal pero gracias
al proceso Kimberley se ha regulado un sistema de control del origen de los
diamantes que van a circular en el mundo para anular la utilización de diamantes
en la financiación de conflictos armados. En este proceso se involucraron a
finales de los años 90 no sólo gobiernos u organizaciones no gubernamentales
sino más de 50 organizaciones industriales del diamante de todo el mundo,
nacionales e internacionales, desde compañías de explotación a asociaciones de
fabricantes y comerciantes representados en el World Diamond Council.
Por ello, cuando se adquiere un diamante, merece la
pena considerar los siguientes hechos:
1.- El diamante es un objeto
de gran valor en sí mismo, es único, natural y de una belleza apreciada desde
los orígenes de la humanidad. Su finalidad depende del ser humano, el 99% son
para el bienestar, se estima, porque no se puede verificar, que pudiera circular
en el mundo un 1% de los denominados de conflicto.
2.- España sólo importa
diamantes tallados, no en bruto. Los diamantes de conflicto son diamantes en
bruto.- Aún así, España es miembro del Sistema de Certificación Kimberley, el
cual se adoptó en noviembre de 2002 y entró en vigor en enero de 2003.
3.- Año 2001.- Cuando el
sector joyero español conoció la situación de conflictos armados financiados con
diamantes, a través de una ONG, colaboró con la misma e instó a la intervención
del Gobierno Español en las reuniones del Proceso Kimberley declarando que no
cabía comercio de artículos de consumo o productos que fomentaran la violación
de derechos humanos o cualquier maltrato a la humanidad. La intervención de la
Asociación Española de Joyeros, Plateros y Relojeros, en representación de la
industria y comercio, ha sido pública y consta documentalmente.
4.- En el año 2000, el Consejo
Mundial del Diamante anunció una política de tolerancia cero en relación a los
denominados “diamantes de conflicto”.
5.- Diamantes para el
bienestar
a) Aproximadamente 5
millones de personas pueden acceder a una adecuada asistencia médica en Africa
Meridional gracias a los beneficios procedentes de los diamantes.
b) En 1999, en la época en que el
Proceso Kimberley no estaba en vigor, Nelson Mandela expresaba públicamente “ El
sector de los diamantes es vital para la economía del Africa Meridional” y “ La
industria del diamante es vital para la economía del sur de Africa.”
c) Gracias a los recursos procedentes
de los diamantes, en Bostwana, hay educación gratuita hasta los 18 años, en 40
años el país ha pasado de tener tres escuelas, cuando se descubrió la existencia
de diamantes, a más de 300 de educación secundaria.
d) Actualmente en Sierra Leona no hay
conflicto armado, Sierra Leona exporta diamantes por valor de 142 millones de
dólares al año.
e) Thabo Mbeki, Presidente de
Sudáfrica, 17 de noviembre de 2004: “Los diamantes son el mejor regalo para una
mujer... Los diamantes son el mejor regalo para Africa”.
f) La industria del diamante emplea
a más de 28.000 personas en el Sur de Africa, a casi 1.000.000 de personas en la
India y a 20.000 en Israel. A la industria del diamante, se une la industria
joyera en cuanto ocupación laboral. Podemos decir que dependen, directa o
indirectamente, de los diamantes más de 10 millones de personas en el mundo.
g) El comercio de diamantes aporta a
Africa más de 8.300 millones de dólares anuales.
Países que se han sometido al Sistema de
Certificación Kimberley
España, Angola, Armenia, Australia, Austria, Bangladesh, República de
Bielorrusia, Bélgica, Bostwana, Brasil (desde septiembre de 2006), Bulgaria,
Canadá República Centro Africana, República Popular de China, Croacia, Chipre,
República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Gana, Grecia,
Guinea, Guayana, Hungría, India, Indonesia, Israel, Italia, Costa de Marfil,
Japón, República de Corea, República Democrática de Lao, Letonia, Líbano,
Lesotho, Lituania, Luxemburgo, Malasia, Malta, Mauritania, Namibia, Países
Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, Rumanía, Federación Rusa, Sierra Leona,
Singapur, Eslovaquia, Eslovenia, Sudáfrica, Sri Lanka, Suecia, Suiza, Tanzania,
Tailandia, Togo, Reino Unido, Ucrania, Emiratos Arabes Unidos, Estados Unidos de
América, Venezuela, Vietnam y Zimbawe.
***En 2004, La república
de Congo fue expulsada del Proceso Kimberley como consecuencia de una actuación
inspectora. También, siguiendo las recomendaciones de ONGS así como de la
industria del diamante, el gobierno de Brasil suspendió en febrero de 2006 las
importaciones y exportaciones de diamantes así como instó a una investigación
sobre las alegaciones realizadas por las ONG. Desde Septiembre de 2006, Brasil
vuelve a ser participante del Proceso Kimberley.
¿Qué es el Sistema de Certificación Kimberley?
Es un sistema internacional de
control que garantiza la licitud del origen de los diamantes en bruto, o lo que
es lo mismo, se controla “el principio, el inicio del recorrido de los diamantes
en bruto” que serán, posteriormente, objeto del proceso de tallado.
La aplicación de este sistema
en la Unión Europea requiere que las importaciones y exportaciones con destino a
la Comunidad o procedentes de ella de diamantes en bruto se sometan al sistema
de certificación, que incluye la expedición por las autoridades designadas a tal
efecto de los correspondientes certificados por los participantes en el sistema
.
Por este sistema, se prohíbe la
importación de diamantes en bruto a la Comunidad Europea salvo:
a) que vayan acompañados de un
certificado validado por la autoridad competente de un país participante,
b) que sean transportados en
contenedores inviolables y los sellos aplicados en la exportación por el citado
país participante estén intactos,
c) que el certificado defina con
claridad la remesa a la que se refiere.
Estos certificados tienen
una serie de requisitos obligatorios, entre los que destacan la identificación
del país de origen, que sean a prueba de manipulación o falsificación,
identifiquen al exportador e importador, el peso / masa en quilates, valor en
USD, número de lotes, descripción de la mercancía, validación del certificado
por la autoridad exportadora, etc.
Pero además, hay un
procedimiento de verificación, ante situaciones de sospecha, consistente en la
apertura de los contenedores por la autoridad comunitaria designada.
Cuando los diamantes pasan al
proceso de tallado, previamente han recorrido un camino de controles
fundamentados en el sistema Kimberley.
Diamantes en España
España no es un país
importador de diamantes en bruto. Ni hay industria del diamante en cuanto
no hay tallado en España.
Los diamantes de conflicto son
(Reglamento 2368/ 2002) “diamantes en bruto utilizados por los
movimientos rebeldes o por sus aliados para financiar conflictos encaminados a
desestabilizar gobiernos legítimos, según los describen las resoluciones del
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas vigentes al respecto u otras
resoluciones similares del CSNU que puedan adoptarse en el futuro...”.
Para la producción de joyas con
diamantes, España adquiere diamantes tallados (no hay industria de tallado en
España) a proveedores internacionales, principalmente de Amberes, donde impera
el sistema de certificación Kimberley que garantiza la procedencia de los
diamantes en bruto.
¿Como sé como consumidor que compro diamantes
legítimos?
Los
joyeros venden joyas con diamantes tallados por lo que sus compradores
adquieren diamantes tallados, excluidos de la definición de “diamantes de
conflicto”.
Los
diamantes de conflicto son diamantes en bruto, conforme la legislación. No se
compran en joyerías. Estos diamantes en bruto son controlados con el Sistema
Kimberley vigente en 70 países. La Unión Europea controla en origen la
circulación de los diamantes en bruto, de hecho la Unión Europea ha prohibido la
importación de diamantes en bruto salvo que se cumplan los requisitos del
sistema de certificación Kimberley.
EL VALOR Y LA CALIDAD DE UN DIAMANTE
Viene determinado por cuatro
características, la talla, el color, la pureza y el peso.
Una buena talla produce más
brillos y destellos, el tallador es quien consigue que el diamante refleje el
máximo de luz, las seis tallas más conocidas son brillante, marquesa, pera,
esmeralda, oval y corazón.
El mejor color: el incoloro. La
ausencia de color permite a la luz atravesar el diamante limpiamente y
transformarse en un arco iris de colores, como en un prisma.
Pureza. En el proceso de
cristalización de los diamantes, la naturaleza deja huellas a modo de
inclusiones que no afectan a la belleza del diamante. Un diamante que carece de
inclusiones, es de la más alta calidad.
El quilate es el peso del
diamante. Un quilate se divide en 100 puntos, un diamante de 75 puntos pesa 0,75
quilates.
Su joyero de confianza le ofrecerá toda la información técnica y profesional que
precise.
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